La Antorcha
Reflexión

Verdad verdadera

Por Diego Blanco

Noviembre 2024·5 min de lectura

hará más de un año la ilusionante aventura de La Antorcha. Me inquieta porque algo tengo que escribir pero no sé ni por dónde empezar. Aunque, como el Señor puede sacar un bien de todo, veo que aquí la humildad es la mayor beneficiada. Parece que hoy cualquiera puede hablar de ciencia y, sin atender a la más elemental lógica, (y por supuesto a los principios científicos más básicos) cargarse la existencia de Dios, de la naturaleza o de verdades que a nadie en su sano juicio se le había ocurrido poner en duda antes. A todo eso se le da, claro está, una apariencia muy científica. Pero no pocas veces los divulgadores científicos de mayor prestigio tienen mucho de divulgadores y muy poco de científicos. Las ciencias naturales son una disciplina ardua, a veces tediosa, que requiere, como la pesca, mucha paciencia, entrar en muchos callejones sin salida, mucha humildad, mucha apertura y mucha práctica y conocimientos previos. No es una ciencia al alcance de todos. La mayoría tenemos que conformarnos con entender poquita cosa (apenas nada) y encontrar a aquellos de los que, habiendo demostrado acercarse a ella virtuosamente, podemos fiarnos. Muchos de los que vamos a leer este número nos encontramos seguramente delante de la primera aproximación seria

a un ejercicio científico que trata con rigor los temas que más incumben al hombre. No porque no haya otros ejercicios de precisión sino porque quizá hasta ahora nuestra aproximación haya sido muy superficial. Y no pasa nada porque esto haya sido así hasta ahora, pero es importante entender que en ningún caso podemos conformarnos con ideas vagas, tópicos repetidos hasta la saciedad y mantras que nos sirven para defender posturas en un bar aunque sean muy poco científicos. Conviene escuchar a los que saben para descubrir la belleza que esconde el mundo en que vivimos. Es importante profundizar en la relación entre ciencia y fe, y para eso hay que interesarse un poquito por la ciencia. Como católicos tenemos que dar razón de nuestra fe, y eso incluye bucear en las ciencias naturales. No podemos conformarnos con ser un cúmulo de ideas preconcebidas (aunque vayan en la buena dirección). Aunque a veces lo cómodo sea dejar la razón y las ciencias naturales a un lado, pues implica menos trabajo, si no tenemos razones sólidas de nuestra fe, acabaremos perdiendo primero la fe y después la razón. Pero si profundizamos en ambas acabaremos poniendo toda nuestra vida en juego, si hace falta incluso muriendo, como Takashi Nagai, científico católico converso, en Nagasaki. Su historia la contó magistralmente Paul Glynn en Réquiem por Nagasaki. Y el objetivo de este número no es otro que salir con ánimo renovado para que, como Takashi, encontremos a Dios en lo más pequeño para poder vivir a lo grande.

José Carlos González Hurtado, presidente de EWTN España y autor de Nuevas Evidencias científicas de la existencia de Dios (Voz de Papel):

“Lo estadísticamente probable es que el Universo no existiera, y sin embargo, aquí estamos” Su libro Nuevas Evidencias científicas de la existencia de Dios (Voz de Papel) se ha convertido en un éxito inesperado, que le ha llevado a protagonizar numerosos videos virales y a ser entrevistado en canales que nada tienen que ver con la religión. Y no es casual, porque José Carlos González Hurtado ha aplicado el mismo rigor y capacidad divulgativa en sus páginas, que las que le llevaron a la cima de una gran empresa internacional… que dejó para traer a España el canal católico EWTN. Una solidez argumental que despliega para La Antorcha.

José Carlos González Hurtado durante la entrevista. Josema Visiers

Ha escrito usted Nuevas evidencias científicas de la existencia de Dios (Voz de papel) y en un año, se ha convertido en un auténtico superventas. En pleno siglo XXI: ciencia y fe, ¿son incompatibles? La ciencia y la fe nunca han sido incompatibles. Eso es un mito. Y como casi todos los mitos, es un mito interesado. Hay gente que está detrás de esa idea, un grupo de

ateos que nos han intentado hacer creer que la ciencia está contrapuesta a Dios. Y también, probablemente, hay una “persona”, el Maligno, que es quien quiere que nos alejemos de Dios y es la que instiga eso. Pero lo cierto es que, si nunca han sido ciencia y fe contradictorios, en los últimos cincuenta años hay evidencias suficientes como para decir que pensar lo contrario es, por lo menos, temerario.

¿Por qué es razonable creer en la existencia de Dios? Responderé al margen de las pruebas filosóficas que siempre llevaron a Dios. Porque cualquier persona que comprenda realmente cualquiera de las cinco vías de santo Tomás, no puede sino llegar a la conclusión de que existe Dios. Pero lo que la ciencia viene a demostrar, porque hay evidencias, y lo que la filosofía viene a demostrar o deja en evidencia, es que existe eso que llamamos Dios creador. Contrariamente a lo que muchos católicos creen, que Dios existe no es solo una verdad de fe. La propia Iglesia, en el número 36 del Catecismo, dice que se puede llegar al conocimiento cierto de la existencia de un Dios creador solo a través de la razón.

era la teoría prevalente hasta mediados del siglo pasado: lo que se llama el universo en estado estacionario. Pero a mediados del siglo pasado llega un astrónomo y físico belga, el padre Lemaître, sacerdote católico, y propone una teoría, que después se ha comprobado suficientemente como para ser parte del modelo cosmológico estándar, que es la que llamamos teoría del Big Bang.

Cualquier persona que comprenda realmente cualquiera de las cinco vías de santo Tomás, no puede sino llegar a la conclusión de que existe Dios"

Entonces, ¿qué le añade la fe a la razón? Fe es creer que Jesucristo es Dios. Fe es creer que hay un Dios uno, y tres personas a la vez. Pero creer en Dios creador no es necesariamente una verdad de fe; es una verdad que se puede alcanzar a través de la razón y de la ciencia. En los últimos cincuenta años, la cosmología, la física, las matemáticas, la biología y la química llevan necesariamente a la existencia de Dios. Es lo que yo llamo las nuevas cinco vías.

Se habla mucho de esto, pero ¿qué es exactamente la teoría del Big Bang? Lo que viene a decir es que el universo no es eterno, porque tiene un principio. Hace 13 700 millones de años (13 700 000 000), el universo tuvo un principio. Lo que implica que toda la materia, el tiempo y el espacio estaban comprimidos en un solo punto, que es lo que se llama la singularidad. En ese punto se creó todo: la materia, el espacio y el tiempo. Eso, necesariamente, nos dice que tiene que haber un algo, un alguien, eso que llamamos Dios, que no era ni espacial, ni temporal, ni material, que fue el que creó la materia, el espacio y el tiempo. La teoría del Big Bang deja al ateísmo con brocha y sin escalera, porque no tiene una explicación de cómo se creó el universo. Pero es que, además, sabemos

¿Y cuáles son esas evidencias que hacen que sea más razonable creer en la existencia de Dios, que afirmar que Dios no existe? Vamos por partes. En física y en cosmología hay dos posibilidades: o el universo es eterno e infinito, o el universo no es eterno ni infinito. No hay otras posibilidades: o es eterno o no lo es. O es infinito o no lo es. Si el universo es eterno e infinito, no supone un problema para los que somos creyentes, pero tampoco supone un problema para el que es ateo, porque un universo eterno e infinito podría no necesitar a Dios. Es decir, la materia eterna podría no necesitar a Dios. Esa

La teoría del Big Bang deja al ateísmo sin argumentos, porque no hay explicación de cómo se creó el universo"

que el universo también tendrá un final, con lo cual no solo no es eterno, sino que tampoco es infinito.

infinito, porque desde la matemática lo que dice es que un infinito actual no puede existir. Si el universo fuera infinito, sería un infinito actual. Matemáticamente, demuestra que eso no puede existir, con lo cual, una vez más, la matemática dice lo mismo que la física y la…